No sé vivir con un yugo
ni con pies sobre mi cuello,
yo mismo fui mi verdugo
juzgándome a degüello.
Hoy, cada noche, me fugo
en busca de mi atropello
y en el albor apechugo
el precio de mi desuello.
El sentido de mi vida
pasa por hallar las llaves
de las cadenas del ser.
Se muere sin despedida,
se acaban los enclaves
y en lo que quisiste creer.
© Juan Calle
No hay comentarios:
Publicar un comentario