La palabra es un arma
que tiene su doble filo:
igual te mantiene en vilo
que no funciona la alarma;
tan pronto te lleva al karma
como mata con sigilo;
te hace pender de su hilo
o, diestramente, te "engarma".
Hay palabras que parecen
de ida cuando van de vuelta;
otras que no se merecen,
dueñas de la lengua suelta...
Palabras que reverencio
por sentenciar en silencio.
© Juan Calle
Nota.- La profanación viene de ser escrito en la casa museo de Juan Ramón Jiménez durante la lectura de otros poetas provenientes de casi toda España y algunos otros lugares del mundo.
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