Andabas escamada
de noches sin más duelo
que acoplar tu pelo
bien sobre la almohada.
Yo venía curtido
en sintéticas pieles,
ajeno de las mieles
de un éxito perdido.
Tú, lo que más temías
era dar con tus huesos
en el placar de besos
omisos de mis días.
Soy tan desordenado
que sigues a mi lado.
© Juan Calle
No hay comentarios:
Publicar un comentario